viernes, 24 de abril de 2020

El diablo, la fidelidad, la inteligencia … y la realidad

Fotografía de Gordon Parks
24 abril 2020
Creyendo que …
Vagaba por la boca del diablo, estaba, casi, entre sus dientes. Sonreí y me eché atrás.
– Un viejo, muy viejo, sentado en un banco de la playa, justo al final de la Avenida Holanda, al verla marchar, me dice: “Amigo, las oportunidades así escasean”
– Yo, sonriéndome, le he dicho a mi viejo y nuevo amigo: “Hay un tiempo para cada cosa, pero hay algunas que debieran ocuparlo por entero, amigo, la fidelidad y la inteligencia, sí, ambas a la vez”.
– Y has podido vivir siempre así, me replica mi “sentado amigo”
– No me acuerdo, amigo, no me acuerdo pero he llegado felizmente hasta aquí y eso ya es algo y un síntoma ¿verdad?
– ¿Quizás eso quiera ser un mensaje para mi y para todos o es que mientes más que yo?
– Quizás, es lo que tiene hacerse viejo, que sabes más por serlo que por quererlo ser, hay cosas que son como son y las que no lo son, sencillamente, no te acuerdas.
– Y con una sonrisa maliciosa y un par de palmadas, mutuas, en la espalda, me he marchado en dirección al lujo de mi, a veces áspera, pero siempre dulce, vida terrenal.


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