viernes, 11 de diciembre de 2020

Cada segundo



11 diciembre 2020

- Hay días en que me gustaría ser un cerdo para poder estar a gusto con todo lo que me rodea cuando salgo de mi entorno emocional cercano y mediático.

- Hay días en que me gustaría que el sol saliera repartiendo vida en lugar de noticias sobe política que solo habla de ellos, (de los políticos), de asesinatos de género, de como se matan mafiosos en nuestra Spain,  o de simples accidentes por aquellos que buscan en la adrenalina lo que no encuentran con una vida laboral,  familiar, de pareja o, sencillamente, de amor o devoción, por lo que sea o con quien sea.

- Hay días en que me gustaría encontrarme a cada doblar de  esa próxima esquina vital, a la chica de la Enfermería 1 del Centro de Salud del Cabo de Las Huertas en Alicante, de ojos en agua por puro estrés emocional por no saber llegar a todo lo que los pacientes, muy  pacientes, le demandan tras una larga cola de espera y constantes reproches a su tardanza de la que ella y su alma de ángel le impiden quejarse o señalar a quien tiene la culpa de todos los déficits de la Sanidad Pública donde sobran mandos y faltan "indios".

- Me encantaría saber dar un abrazo hasta sentir los huesos a todas esas personas que cerca, muy cerca de mí, hacen que mi vida no sea, para nada, insoportable como, seguramente, lo sería para mi Santa Madre que, llevando encima mi misma enfermedad, supo llevarlo con dignidad, rigor, sencillez y hasta "oscurantismo personal", su mal hasta llevarlo sin que ninguno de sus cercanos pudiéramos saber de él, que no de su enfermedad, (DFEH-DFSH), pero que nunca supimos o no quisimos saber, de su dolor y muerte.

- Me gustaría ... me gustaría tanto y tanto, cambiar el mundo en el que vivimos que creo que la vida se me va a ir con ese cruel y triste deseo, el cual, seguramente, nunca alcanzaré.

- Me gustaría hacer saber, no obstante, que para ser feliz no hace falta mucho, basta con muy poco ... y yo tengo esa suerte, yo lo soy, tengo todo lo que deseo y  a quien deseo cerca de mi, la vida es corta y, siempre, o casi siempre, se nos olvida apreciarlo mientras nos sobran los años. Ahora, a mi edad, cada segundo, es agua bendita.



2 comentarios:

  1. Hay dias Enrique en que necesitamos mas que nunca ver una diferencia a nuestro alrededor, un po9co mas de humanidad, un poco mas de verdad, de dignidad, de respeto..ufff...de tantas cosas..y el dia se pasa sin que las podamos advertir fuera de nuestras rutinas y refugios habituales.
    Nuestro mundo esta complejo y hay que admitirlo, pero también sabemos, que tengamos la edad que tengamos y con nuestras dolencias a cuestas( que a veces no son pocas) podemos modificar con nuestra actitud el entorno próximo y hacerlo mas llevadero y humano.. y que si todoooooosssss pensásemos de esa forma tu deseo seria una realidad..
    Un abrazo grande, de esos que restauran te hago llegar hoy!! Y mi admiración siempre, por lo que eres y lo que nos dejas para aprender y para disfrutar. Bella noche

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    1. Gracias querida Eli, me reconforta leer tus comentarios, cada día un poco más.
      Mil gracias.
      Un abrazo de cuasi Navidad

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