04 diciembre 2020
Nada como acudir a un centro público de los que cuidan, admirablemente, y no es una coña, de nuestra salud, para darnos cuenta del enorme avance que las nuevas tecnologías han provocado en la organización de la asistencia sanitaria. Recuerdo cuando lo de ir al Hospital para que te vampirizaran, (extracción de sangre), constituía toda una prueba espartana. Aquellos codazos para meterte en la cola para entregar el volante eran toda una hazaña. Y, ah, luego, si no tenías los oídos bien limpios de cerumen, o una importante capacidad física para poderte mantener cerca de la puerta donde, siempre, una infatigable servidora de lo público, con una voz, siempre, de cuestionable potencia fonética, llamaba a los espartanos que luchaban entre sí por un puesto cercano al acceso, mientras, a continuación del alarido poco intenso, andaban compartiendo el clásico y nostálgico... "¿Qué nombre ha dicho?". Era, ciertamente, un día memorable para los enfermos que acudían, como corderos al matadero, a la extracción vampírica de su esencia. Pues todo eso ya no existe. Ahora una máquina expende un número de turno y un monitor que publica en audio y en vídeo, casi como en las carnicerías, el avance la cola pero de modo digital y, sí, ya no hay codazos de supervivencia, ni para entregar el volante, ni para acudir a la vampirización. El personal de ambos lados, administrados y administrantes, andan relajados, hablan en voz baja y hasta se mantienen conversaciones educadas entre unos y otros. "¿Le ha dolido? - ¿Se encuentra bien?". Como en el cielo. Yo mismo, en un alarde de senso y sexología de patio de colegio antiguo, he hecho, sentado como un desmayado matinal más, un par de amigas de la cuarta edad que mostraban una belleza excelsa. Nada arrogantes, solo ojos claros y un ... "¿Esto es aquí?" que provocaban un deseable espíritu de utilidad suprema.
Ciudadanos del mundo, escuchadme: El progreso, poco a poco, va llegando a la Sanidad Pública. A esto yo le llamo Organización. Ah, y ahora a por las pantallas planas en las mesas para que los aún muchos, antiguos y voluminosos monitores, del siglo pasado, pasen a mejor vida y dejen espacio libre en esas copadas mesas de quien administra nuestra Salud. Lo antiguo ha muerto... ¿Verdad?
Nota: Este post no es una sátira, aunque pueda parecerlo
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Se que no es una sátira pero lo has narrado con tanta vehemencia y con ese humor que te caracteriza que no pude evitar reirme( y bastante!!!)..entre la vampirizacion( jajaja mortal) y las amigas de la cuarta edad, esta entrada no tuvo desperdicio..
ResponderEliminarAhhhhhh lo principal no lo dije!! jajaj
Si
Se ha avanzado mucho!! hay esperanza ...ajjajaj Abrazo Enrique!!!
Me encanta ver tu punto de vista de las cosas, siempre positivo. Eres un encanto.
EliminarFeliz lunes y, ya ves, cuasi estoy al día.
leyéndote aprendo abrazos
ResponderEliminarYo sigo aprendiendo de personas como tú, querida Mucha
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