Basílica de Santa María del Mar - Barcelona
02 diciembre 2020
Entraba en Misa de ocho menos cuarto pues hoy adelantaron la de las ocho pues había un funeral a las ocho y media de un funesto ricachón que a sus 91 murió en una cama de masajes en El Campello donde dos estupendas masajistas de la Bulgaria profunda, le arreglaban el cuerpo, pero que su viuda y sus ricachones descendientes, dijeron que fue por mojarse los pies en la orilla del mar mientras rezaba un rosario, como corresponde a la clásica doble moral de la élite cristianísima.
Mi entrada en la Misa del día fue lastimosamente sonora, tropecé con el banco bajo de las rodillas y me pegué un trastazo de aúpa. Mi querido Párroco me miró y noté que se estaba partiendo el culo por dentro y él notaría enseguida que yo le dije, también por dentro, LMQTP Párroco de mis entretelas, porque al instante hizo cara de no haber ido de vientre en una semana.
La cosa continuó cuando la viuda del rico cachondón que mataron las peruanas del amor, quiso venir - como fiel devota de cristo rey - a la misa previa al funeral acompañada de todo su séquito herencial. La niña, (la viuda tendría unos sesenta y tantos y que estaba de un ver exagerado), lloraba desconsolada y de un modo muy a lo película de navidad, (muy elegante y pañuelo en mano), tanto lo hacía que mi pícaro amigo el Párroco le dedicó unas palabras y le ofreció el micro para que nos mostrará su dolor con unas lágrimas sonoras, buscando, seguramente, un nuevo sponsor para el equipo de balonmano de la Parroquia y de su extraordinario centro cultural. La viuda, vestida de un negro riguroso, (aunque dentro de un muy apretado vestido y taconazos del 7), aceptó el reto y tras unas lindas palabras escritas en un arrugado papel rosa que sacó de su Louis Vuitton, sobre un bello poema de Neruda, terminó su discurso, - una vez leído el bello poema que llevaba en su "Pink paper" - y queriendo dar con ello luz al mundo convenido y letal de la hipocresía religiosa más cruel, lo hizo con un ... "Él, mi marido, siempre fui feliz, lo dio todo por sus empleados y por todo aquél que se lo pidió, pero la vida es cruel y él nunca se sintió recompensado como se mereció aunque, también, nunca se quejó por ello ... la vida de mi marido fue como fue y con él aún más, con él fue perversa y desagradecida .. " - y la bella viuda, muy sesentona de buen ver toda ella, se puso a llorar como viuda de élite que era y es ... y yo añadí en aparente silencio: " ... y cachonda, como la de nadie, mira que irse a morir en una cama de masajes perversos y pecaminosos".
Más tarde, a los Belmonte de media mañana, mi amigo el Párroco me ha dicho: "Enrique eres un ca...., se te ha oído la apostilla al discurso de la viuda ¿Sabes?"
El mundo es pura hipocresía, solo somos felices si hacemos todo lo posible para creérnoslo, lo demás ... lo demás no importa ¿Verdad?
enriquetarragófreixes

Me encanta leerte. Ese final me deja reflexionado sobre la hipocresía en la vida.... Saludos amigo.
ResponderEliminarSí, creo que sí lo es, Sandra.
EliminarUn abrazo.