22 agosto 2020
– Una linda chica me dijo ayer y antes de ayer, que mañana es el día de todos los santos … ¿Qué? – le pregunté – es que mañana es el día en que todos los santos, por la,noche, se visten de blanco – me contestó.
– Con ese espíritu renovador y hasta suplicante, por si sí, me fui a comprar ropa blanca como un poseso, sí, calzoncillo blanco, camisa blanca, pañuelo blanco y, no, pantalón no, que luego todo se sabe y le cuentan a mi niña: ¡¡¡Oye, tu marido flojea por la parte del pubis!!!
– Pero la intención es firme, sí, mañana noche, dentro de mis posibilidades, vestiré de blanco inmaculado y me puse a soñar:
Blanco cual Ángel del Paraíso; blanco como las almas blancas; cual lechoncillo blanco como lo es el color del destino que te di; y ser blanco de los besos que merecí; blanco como el azote de nuestro siglo, amén; ; háblame de colores alrededor de ti; del color de las flores que un día te di; háblame en blanco como nuestro amor … nuestro amor eterno
– Desperté justo en el momento en que oí al amor de mi vida decirme: “Cariño, de verdad quieres ir de blanco mañana, pues no sé, esas redondeces blanqueadas te hacen más orondo”
– Orondo que, como todo el mundo sabe, quiere decir: “Lleno de presunción y muy contento de sí mismo” y no lo que todo el mundo cree que quiere decir al verme pasar que es … “Grueso o gordo” … qué groseros – pienso yo.
– Al momento, un sensual y bello sonido a beso perdido en mi oreja donde eso de oír se fue de viaje hace ya algunos años, me confortó y … y seguí durmiendo, soñando con Ella y con esa bella canción que siempre va conmigo:
Qué bonito todo, el texto, la canción... muy bonito.
ResponderEliminarSAludos.
Gracias Manuela. Cuanto más imposibilitado estoy, menos tiempo tengo para escribir.
EliminarUn abrazo fuerte.
Que bella canción, me gusta mucho. Sigamos soñando amigo Enrique. Saludos a la distancia.
ResponderEliminarSí, eso no nos lo pueden quitar, amiga Sandra: ¡Soñemos, imaginemos!
EliminarUn abrazo fuerte.