jueves, 18 de junio de 2020

Murió el cuñado de Pepe: "Fui feliz mientras pude encontrarle sentido a la vida"

Fotografía de Henry Cartier-Bresson
18 junio 2020
Pepe tenía hoy un gran disgusto y algún sospechoso miedo que, sin poderlo evitar, trasladaba al resto de ministros de lo inútil con quienes compartía café,  algún carajillo,  bastantes lágrimas secas y un enorme sinfín de soluciones sociales, políticas y espirituales, lanzadas al desierto de lo que a nadie importa, como corresponde a cualquier viejo veterano en su etapa más dorada … y plateada.
Contaba Pepe que…
  • su cuñado, (también exsindicalista), murió ayer fruto de la soledad, la edad, (98), y la tristeza que produce la extraña y olvidada,  incapacidad de ser útil a cierta edad. Huyó de la España de Franco en el 72 y se instaló en un pueblecito del Sur de Francia cerca de Foix. Se casó con una bella nativa amante de la poesía  que le dio un hijo y un apasionado vivir hasta que ella a los doce años de feliz enamoramiento lo dejó por un empresario del viñedo que tenia un gran encanto, mucha fortuna y años.
  • Él nunca dejó de trabajar y de enredar con la cosa sindical, tanto que un accidente con una máquina agrícola lo dejó sin una pierna y sin trabajo,  pero lo llevó al sindicalismo rabioso, espacio que tuvo que abandonar por ausencia de seguidores y por su intransigencia al necesario y práctico, compadreo empresario-sindical.
  • Su hijo murió en una calle de Ámsterdam a los 23 embebido en polvo de cualquier sustancia y alcohol duro, y a él, (al cuñado de Pepe), nunca se le conoció amor alguno desde que lo dejó su añorada poétesse.
Según sostiene y siguió contando, Pepe …
“Mi cuñado llevaba varios años queriendo volver a España, quería vivir conmigo pero le fue dando largas … y yo también,  (entre sollozos sin lágrima), mi cuñado no tenia objetivos, se quedó sin encontrarle sentido a seguir viviendo y una buena noche se tragó un tubo de pastillas de no sé qué, que lo mató.  Dejó una nota muy larga y que concluía con un, más o menos, algo así  … “Fui feliz mientras pude encontrarle sentido a la vida. Ahora prefiero morir””.
A veces, cuando pululo en horarios no laborales por esas benditas zonas de paseo que las hay en cualquier parte que las quieras encontrar, solo encuentro a jóvenes parados haciendo deporte, a abuelas y abuelos con carrito de bebé y a una inmensa cantidad de gentes veteranas que muestran actitud ausente, paso lento, sin rumbo y  que dentro de un enorme globo transparente veo a su alma metida en él,  empujando como gas latente al mismo y muy enorme redondo volador, hacia el infinito, mientras un fino hilo lo sujeta al puño de su aún dueño. Del imaginario y sin embargo bello globo, cuelga una pequeña etiqueta con un título escrito en ella y que a veces se lee … ¡¡Se Vende!! … y en otras … ¡¡Estoy aquí!! … y en las menos … ¡¡Qué bien vivo, coño!!
Id con cuidado con ese fino hilo, puede romperse en cualquier momento.

4 comentarios:

  1. Algo que invita a reflexionar y a la vez no se evita el sentirse algo triste al visualizarlo.

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  2. La tristeza es imposible de evitar, hay que reflexionar...

    Besos al alma.

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