Gordon Parks - Fotógrafo
17 diciembre 2020
- Hoy, todos los viejos amigos del PREU tenían sus quejas a flor de piel labial.
- Saturnino, un viejo solterón de los de antaño, es decir, soltero por la gracia de Dios y de la madre que lo parió feo, gordo y bajito, pero, eso sí, con un corazón como un melón de importación, nos dice que a sus setenta y tres le da miedo ir al cajero del banco porque tiene miedo que le atraquen esa banda de rumanos de mala madre que se dedican a ello, a desvalijar ancianos en las puertas de los bancos y de los cajeros. Da igual en el barrio que vivas, yo quiero encontrar un piso aquí en la Playa pues hay más seguridad que en el caso urbano junto al viejo mercado central que es donde vivo, nos dice.
- Antonia, esa bella Tony de los tablaos mediterráneos de la costa valenciana de los sesenta, donde su arte se convirtió en mundial gracias al amor de un Rey extranjero que la mantuvo en la cima de lo suyo hasta que el lindo Rey encontró a una más joven, nos dice a sus setenta y nueve, que le da miedo salir de casa y que cuando lo hace no se lo dice ni a los vecinos pues cree que éstos, (los vecinos, que son todos extranjeros del Este europeo), van a llamar a sus familiares para que le "okupen" la casa como están haciendo con todos sus vecinos, muy ancianos todos, y que ahora, casi todos los que tienen la casa "oKupada", pasan en día con ella y la noche en el banco del paseo de subida a las "MilVi". Estoy buscando un piso aquí en la Playa, en mi barrio ya no hay vida, solo "okupas", drogadictos y gente de mal vivir, nos apostilla.
- Antoine, siempre tan cachondo, con su inevitable acento del Languedoc, nos dice: "Je ne sais pas de quoi vous vous plaignez, jeter des œufs dans la vie, mettre un spary dissuasif dans votre poche et chercher un endroit où vivre où vous pouvez le faire sans avoir peur des gens environnants. J'habite près de la Mairie de San Juan, où viennent tous ceux qui nous volent tous les jours - les politiciens - et je ne me plains pas." (No sé de qué coño os quejáis todos, echarle huevos a la vida, meteros un spray disuasorio en el bolsillo y buscaros un lugar para vivir donde se pueda hacerlo sin temor a la gente del entorno. Yo vivo cerca del Ayuntamiento de San Juan, donde acuden todos esos que nos roban a diario - los políticos - y no me quejo). No se rio nadie.
- Lo mejor, no obstante, sucedió cuando llegó Agnès, esa sesentañera de un enorme buen ver, artista, escultora, profesora de francés a domicilio, amante del yoga donde lo practica en la misma Playa, cada mañana con un montón de seguidoras que le hacen el caldo mañanero a diario por donde vaya. Una chica diez. Llegó, besó en los morros al embobado de Antoine, (el chico del Languedoc), nos saludó efusivamente a todos, uno por uno, abrazo de por medio y tan efusivamente que a algunos hubo que separarlos de ella a la fuerza y con fuerza pues la Loli estaba ya poniéndose furiosa con eso de que ... "Cualquier día aquí montamos un bar de señoritas, que sois unos salidos" ... y lo dijo en voz alta ante la incontinencia de todos y, especialmente de la bella Agnès que, pasando olímpicamente de ella, (de la Loli, nuestra barista de referencia), y de su amado y embobado Antoine, propone un brindis por el aniversario de la muerte y entierro del hijo de mala madre de su último marido , Lazare, en el 98, que, según cuenta ella, murió al caerse por una escalera de su caserío en la Cote D´Azur de un puro y poco investigado accidente doméstico. Ha habido pastas, cava valenciano, saladitos de la panadería del Garden, y mucho griterío y mucho, mucho cava, tanto que, como siempre la muy malhumorada Loli, acabó bailando como siempre encima de la mesa del fondo, la que hay frente al enorme cuadro donde yace la foto del difunto marido de la bella y minifaldera barista y ... lo que pasó después ya no interesa contarlo, son cosas de Misa y que quedan entre el Párroco y cada uno de nosotros.

Esto lo encontré hoy...y automaticamente se me vinieron tus encuentros matutinos con afectos..
ResponderEliminarSandra Pujol: *Si observamos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene entre cincuenta y setenta años.*
*A este grupo pertenece una generación que ha echado fuera del idioma la palabra "envejecer", porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales la posibilidad de hacerlo.*
*Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la "adolescencia", que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del S. XX para dar identidad a una masa de niños desbordados, en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse.*
*Este nuevo grupo humano que hoy ronda los cincuenta, sesenta o setenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria.*
*Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura latinoamericana le dio durante décadas al concepto del trabajo.*
*Lejos de las tristes oficinas, muchos de ellos buscaron y encontraron hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganan la vida con eso.*
*Supuestamente debe ser por esto que se sienten plenos; algunos ni sueñan con jubilarse.*
*Los que ya se han jubilado disfrutan con plenitud de cada uno de sus días sin temores al ocio o a la soledad, crecen desde adentro. Disfrutan el ocio, porque después de años de trabajo, crianza de hijos, carencias, desvelos y sucesos fortuitos bien vale ver el mar con la mente.*
*Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de "cincuenta, sesenta o setenta"", hombres y mujeres, maneja la computadora como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escriben, y se ven, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar a sus amigos y les escriben un e-mail o un whatsapp.*
*Hoy la gente de 50 60 o 70, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben. La gente de 50, 60 y 70 de hoy celebra el Sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo…hacen planes con su propia vida, no con la de los demás. Quizás por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los del siglo XXI.* La juventud se lleva por dentro.
La diferencia entre un niño y un adulto; simplemente es el precio de sus juguetes.
*Nota: Por favor, no te lo guardes, pásalo, sé que tienes juventud acumulada, no importa si son 50, 60 s 70 s o más…*
definitivamente, creo que muchos hombres y mujeres de más de 60 están haciendo una historia diferente.. abrazo Enrique!!! Bellos tus post
Lo leí en FB, me lo mando un amigo. Me ha encantado, Eli.
ResponderEliminarGracias por enviármelo.
Un abrazo muy fuerte