08 febrero 2021
Hace ya mil años, exagerando, si, pero sin hacerlo estoy hablando, ya, de unos 51 años, tropecé en mi primera obra como aparejador responsable con gente a mi cargo, en una empresa constructora, que no fue otra que CYT y la obra la del Metro de Plaza España a Paralelo, en mi querida Barcelona natal, con un Ingeniero alemán que venía a pasar unos meses con nosotros en un intercambio profesional entre becarios de distintas empresas de aquí y de otros países de Europa. Este muchacho, que tendría casi 30 y yo 21, me enseñó muchas cosas de la profesión, de la forma de trabajar, de organización, de ordenación y hasta de civismo laboral. Pero de esa experiencia me resultó muy grato que el Deutscher Ingenieur, el mismo día que se despidió para volver a su Liebe Erde, me hizo un regalo que nunca olvidé, ni olvidaré mientras viva.
Es de esas cosas que cada vez que la miras te trae un extraño, reconfortante y grato recuerdo. Me regaló un cartabón numerizado para medir distancias y ángulos sobre el papel, de forma rápida. Todo un artilugio único y especialmente práctico. Lo usé toda mi vida y aún hoy lo tengo en mi mesa de despacho. Recuerdo que un día, hace ya mas de 20 años, un compañero que ya murió, me preguntó de donde había sacado ese magnífico cacharro
Acabé contándole que en este precioso camino hacia no sabemos donde y que consiste en andar por él de modo llevadero, que yo procuraba rodearme de cosas que me recordaran a personas que algo hubieran hecho bien ante mi, para que no se me olvidara recordarlas cada día. Mi amigo me preguntó si era por eso que siempre estábamos juntos y se puso a reír … y yo a llorar.
..

Definitivamente hay objetos que nos acompañan de por vida, quizas no sean muchos pero tienen ese valor de la persona que nos lo dio, y de ese tiempo compartido. guardo algunos de ellos con un significado para mi profundo.
ResponderEliminarY con respecto a lo que expresó tu amigo .. y siii...yo tambien hubiese llorado..Que lindo!!! Fuerte abrazo Enrique y un bonito y esperanzador día lunes
Gracias Eli. Mi lentitud para ponerme al día, no me ha dado tiempo a desearte un feliz lunes, pero sí un feliz martes.
EliminarUn abrazo fuerte.
Lindo texto Me voy a dormir
ResponderEliminarSoy feliz ¿Y vos?
decime que sí
Un sí grande, querida Mucha. Solo me pasa que estoy hasta las meninges de este confinamiento.
EliminarQue bonito es recordar épocas pasadas... Saludos amigo Enrique Cuidate.
ResponderEliminarPara mi, al parecer, es inevitable, amiga Sandra.
EliminarFeliz martes